Hoy la noticia del incendio del Amazonas es titular de casi todos los periódicos del mundo, en los más variados idiomas. Además, es tendencia con más de 1,5 millones de tuits combinados entre las tres variantes del tema en Twitter.

El pulmón del planeta lleva 16 días ardiendo y aún no ha podido ser controlado. Ayer la ciudad de Sao Paulo se oscureció por el humo a las 3:00 de la tarde, a pesar de estar situada a 3.000 km del fuego. Pero la influencia de la salud o enfermedad de la Amazonia alcanza distancias mucho mayores.

Llevo diez años escribiendo y alertando sobre lo que pudiera suceder con la mayor selva tropical del mundo. Lamentablemente hoy está sucediendo en el Amazonas la copia al carbón de lo que ocurrió en Borneo entre 1970 y 2000. Parece que el Homo sapiens no aprende de la experiencia ajena ni escucha a la ciencia.

¿Cuál es la causa de estos incendios?

La causa principal es la tala de árboles para suplir a la industria maderera. Un tiempo después que se deforesta un área, toca la limpieza de raíces y malezas que han quedado, pues la tierra desocupada se utiliza generalmente con tres fines: siembra de palma de aceite, de soja y de pasto para la cría de ganado.

El método más utilizado para estas limpiezas son los llamados «incendios controlados», pero que muchas veces se salen de control, con efectos devastadores, como sucedió tantas veces en Borneo y quizás también sea el origen del incendio actual de nuestra querida Amazonas.

En los años de la gran deforestación de la ex selva lluviosa de Borneo, la NASA llegó a fotografiar hasta 2000 focos de estos incendios «controlados» en un solo día.

Mi último artículo, escrito con motivo del Dia de los bosques, el 22 de marzo pasado: «¿Quién es el dueño de la selva del Amazonas?», viene como anillo al dedo para lo que se está reseñando hoy. Pero la verdadera radiografía de nuestra Gran Selva, así con mayúsculas, está en el Magazín Climático Todo sobre la Selva del Amazonas, realizado con cantidad de imágenes, videos, infografías, mapas, estadísticas, causas y consecuencias y muchas otras informaciones y explicaciones.

Allí encontrarán que la Amazonia tiene cerca de 7 millones de Km2, es 12 veces el tamaño de España, posee 80 mil clases de árboles, 140 mil especies de plantas, 20% de las especies mundiales, el río más largo y caudaloso del mundo, con un volumen que contiene entre 15 a 20 % del agua dulce del mundo y un delta que mide 240 km de ancho.

Lo que hoy está sucediendo en la selva, acompañado del efecto mediático, debe servir para que la humanidad tome conciencia de lo que está en juego. En primer lugar quienes vivimos en Suramérica somos quienes tenemos que defender la Amazonia y presionar para que cese su destrucción. Son nueve países que comparten el Amazonas. Sus gobiernos, en vez de esquilmar la porción que les toca, deben convertirse en sus guardabosques. Es su obligación.

Sandor Alejandro Gerendas-Kiss